resilencia

Que el año 2020 será recordado por mucho tiempo no le puede extrañar a nadie a estas alturas. Y esto todavía está lejos de terminar. Al menos en los siguientes meses nos continuaremos enfrentando a las consecuencias económicas y sociales de la pandemia. Todo parece indicar que la recuperación y la vuelta a la normalidad será más en forma de U que de V, a la espera de comprobar la virulencia de las nuevas cepas de covid-19 y la efectividad de las vacunas.

Entre todo esto, y aunque cuesta encontrarlos, si uno se fija bien hay también aspectos positivos. A todos nos conmueven las iniciativas de algunas personas para ayudar a los demás. Quien más quien menos ha colaborado con alguna actividad para asistir a quien lo estaba pasando peor. Como es habitual en las situaciones excepcionales, en cada sociedad aflora lo mejor y lo peor. Lo peor ya lo estamos viendo, y no es muy diferente de lo que sucede en otros países. Será que no somos tan distintos unos de otros como a veces nos pensamos.

A veces conviene poner la lupa en algunas cosas para valorarlas en su justa medida. Si la ponemos en el mundo laboral, también podemos encontrar cosas positivas. En general la gente ha seguido trabajando responsablemente, en situaciones particulares difíciles o incluso muy difíciles. Conceptos como la resiliencia y la propia responsabilidad en el desarrollo de uno mismo han dejado de ser “cosas de los de recursos humanos” y son ahora mucho más visibles. Probablemente ahora delegamos mejor, confiamos más en la capacidad de los equipos y en la autorresponsabilidad de cada uno. Probablemente también nos es más fácil ponerse en la situación del otro. A ver si conseguimos que no se nos olvide con el tiempo.

Y seguro que ahora tenemos más claro, si cabe, lo importante que es “invertir” en las personas y en su bienestar en las organizaciones.

Por todo esto, el 2020 debería ser recordado como el año de las grandes lecciones. A todos nos corresponde interpretarlas lo mejor posible, para tapar las grietas que nos han salido y salir aun más fuertes como sociedad. Ojalá seamos capaces.

Javier Alió es Partner en Audalia HR Lab.