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Muchas empresas se han visto obligadas a despedir empleados debido a la incertidumbre causada por la irrupción de la pandemia. Pero la situación evoluciona, las empresas tratan de seguir adelante y quizá esos recortes iniciales hayan ayudado a mantener a flote a la empresa que ahora vuelve a florecer y necesita más personal.

En este período de tiempo las compañías se han digitalizado, las áreas se han reestructurado y han surgido nuevas necesidades. Quizá es el momento de cubrir nuevos puestos o adaptar los ya existentes lo que requiere crear vacantes nuevas y por tanto, iniciar un proceso de selección.

Volver a contratar empleados despedidos a causa del coronavirus

Hablemos de contratar en general. Tus antiguos empleados (aptos) deberían suponer tu primera elección. El principal motivo, necesitan menos cantidad de formación y ya sabes lo que estás eligiendo. Sí, es una buena oportunidad para mover y contratar a gente nueva si los trabajadores a los que te viste obligado a despedir no acaban de encajar en la estrategia de la compañía pero, al menos, deberías tenerlos en cuenta.

Conforme aumenta la brecha de habilidades entre las empresas, resultará más complicado que nunca encontrar candidatos de calidad. Cornerstone compartía en un whitepaper reciente que el 80 % de los altos ejecutivos buscan conseguir una plantilla con un abanico de habilidades superior al que tienen actualmente. Si contabas con empleados muy cualificados a los que tuviste que dejar marchar, aprovecha la oportunidad para hacer que vuelvan.

Ten en cuenta algunas consideraciones para los empleados que regresen: tus empleados (casi) nuevos necesitan volver a formarse un poco. Les preocupará la estabilidad de la empresa y se encontrarán al filo de la navaja financiera si han estado parados en los últimos meses. 

Poténcialos desde el primer día. Asegúrate de que ofreces la misma calidad a la hora de la contratación que la que ofreces a los nuevos empleados, independientemente de que consista en actualizar su conocimiento sobre los procesos de la empresa o en aportarles materiales de aprendizaje para que se pongan al día con las herramientas nuevas que has instalado durante la pandemia. Seguro que necesitan recursos para ponerse al día. Necesitan apoyo y transparencia, sobre todo si prevés otra ola de cierres y despidos. Son conscientes de que otro golpe a la economía puede resultar en despidos, pero hazles saber que harás todo lo que esté en tu mano para evitarlo (que es lo que deberías hacer). 

Por último, si te preocupa la incomodidad de volver a llamar a trabajadores despedidos, apunta: La mayoría de empleados que no han encontrado un trabajo nuevo estarán tan entusiasmados con volver como tú con que vuelvan.

Empleados no aptos

¿Qué pasaría si uno de los primeros empleados que decidisteis despedir fuera uno con problemas de rendimiento y comportamiento? Como podéis imaginar, antes de llegar a este punto, el procedimiento a seguir es el de mantener múltiples sesiones de coaching, dar avisos a este empleado y tratar de buscar la mejor solución para ambas partes; pero si nada de esto funciona, la decisión a tomar parece clara ¿verdad?. 

Pongámonos en el supuesto de que seis meses después las cosas han mejorado para nuestra organización y tenemos varias vacantes a cubrir. ¿Qué harías si este empleado te envía un mensaje privado y solicita una de las vacantes abiertas. ¿Cómo tendrías que actuar?

Un empleado de este tipo, debe ser catalogado en el software de RR. HH. como no apto para volver a ser contratado. Es posible que ese candidato insista en que es un error y al ponerse en contacto con la organización comente que su jefe anterior le dijo que de existir una vacante sería el primero al que llamarían. Si esto sucede, lo que hay que hacer es indagar qué pasó, hablar con el manager y comprobar si esa anotación es errónea.

Muy posiblemente no lo sea y en ese caso no se deberá volver a contratar a ese empleado por motivos de rendimiento. Quizá su responsable tomara el camino más «fácil» y decidiera no comentar al empleado que su despido era irrevocable. En ese caso, hay que ser claros y expresar con el mayor tacto posible que la empresa no va a volver a contratarlo. 

Tienes que responderle con un mensaje claro y directo: «Gracias por tu solicitud, pero tu candidatura no sigue adelante.» Y repetírselo cada vez que esta persona se ponga en contacto contigo. No se va a volver a contratar a esta persona, por motivos obvios.