teletrabajo

Cuando en marzo se inició la pandemia de la COVID-19, muchos empresarios pensaban que las medidas del teletrabajo impactarían en la productividad y en la eficiencia de sus equipos. Temían que, al trabajar fuera de la oficina, los empleados dedicasen menos tiempo a su trabajo, o que se sintieran como en unas vacaciones interminables.

Pero en los últimos meses se han desmentido estas teorías. El teletrabajo arrojó el efecto contrario, los trabajadores han trabajado más duro que nunca. Los niveles de productividad se mantuvieron en la mayoría de empresas y sectores y, dada la severidad de la propagación del coronavirus, para la mayoría de la gente la vida se ha convertido en cualquier cosa menos en unas vacaciones. Están siendo meses duros y el papel que están desarrollando los departamentos de RR.HH. es crucial.

No obstante, la flexibilidad del teletrabajo ha proporcionado la oportunidad de evaluar la situación de la actual vida de muchas personas. Aunque muchos se quedaron en el mismo lugar, otros cambiaron de domicilio. La popularidad de esta tendencia ha aumentado desde marzo: Desde octubre, catorce millones de estadounidenses están planteándose la idea de cambiar de casa. Tanto empleados como empresarios se están dando cuenta de los beneficios y de las complicaciones del teletrabajo y de los traslados, y de cómo ambos podrían haber venido para quedarse, incluso cuando haya dejado de tener efecto las normas de quedarse en casa.  

Los pros y contras del teletrabajo

Es posible que los empleados que disfrutan del nuevo estilo de vida del teletrabajo hayan planeado o esperen seguir trabajando igual, incluso cuando acabe la pandemia. Para estos individuos, trasladar su domicilio es el siguiente paso a seguir. El teletrabajo elimina la necesitad de desplazarse al trabajo diariamente y permite a los empleados mudarse a donde prefieran sin cambiar de empresa. De hecho, en la encuesta a teletrabajadores que ha dirigido recientemente el New York Times y el Morning Consult, 1 de cada 3 encuestados respondió que se mudarían a una ciudad o estado nuevo si se seguía teletrabajando.  

Los empresarios también se beneficiarán de esta tendencia. Algunas empresas pueden descubrir que la mayoría de sus empleados prefieren teletrabajar y, como resultado, pueden convertirse en una plantilla completa de teletrabajadores. En estos casos, las empresas ya no necesitarán pagar el alquiler de una oficina física. Lo que es más, las empresas con capacidad de teletrabajo podrán acceder y contratar talento del todo el mundo sin soportar las trabas de la inmigración. 

Sin embargo, existe una cantidad similar de problemas que surge cuando la empresa decide dar el salto completo al trabajo en remoto. Todos los aspectos operacionales de una empresa, al no contar con un espacio físico, se trasladan al ámbito en línea. Esto no solo genera riesgo en la seguridad de los datos, sino que dificulta la comunicación y la colaboración. Las empresas con teletrabajo pleno tendrán que encontrar nuevas formas que incentiven compartir conocimiento, lluvia de ideas y socializar en sus equipos.

La forma en que los empresarios pueden apoyar la transición al teletrabajo

Los empresarios, con el fin de apoyar este cambio, deben preparar una política de teletrabajo más permanente. Incluso aunque la mayoría de los empleados sigan en local, hay que tener en cuenta que algunos no lo harán. Crear un modelo híbrido efectivo que se acople tanto a los empleados que teletrabajen como a los que lo hagan en la oficina de forma que todos puedan colaborar y ser productivos sin importar su ubicación. 

Y, por encima de esto, todos los empleados (líderes, nuevas contrataciones y equipos de RR. HH. por igual) deberían estar abiertos a experimentar con nuevos enfoques y tecnologías creativos, como un horario laboral flexible o un nuevo sistema de mensajería interna. Al mismo tiempo, los empresarios deberían reevaluar constantemente las tácticas en uso haciéndose preguntas como: ¿En qué consiste trabajar? ¿En qué no? ¿Cómo podemos adaptarnos?

Las líneas entre trabajo y vida se difuminan más que nunca con el teletrabajo, y todo el mundo intenta manejar una situación única. Pero, mientras los equipos quieran escucharse y adaptarse entre sí, pueden mejorar su comprensión del teletrabajo y aprender la mejor manera de darse apoyo mutuo. 

Si quieres saber más sobre la forma de gestionar y liderar de manera efectiva un equipo en remoto, echa un vistazo a este artículo reciente del encargado de Cornerstone Studios, Summer Salomonsen, quien hace poco tuvo que adaptar sus técnicas de liderazgo para cubrir las necesidades de su reciente equipo remoto.