Flexibilidad laboral, lo que los millenials piden es lo que todos necesitamos

Si nos detenemos a reflexionar sobre la situación laboral actual parece imprescindible hacerse estas preguntas ¿Los millenials han modificado el mundo laboral vigente? ¿O han sido, más bien, factores contextuales los que influyeron en el hecho de que los millenials reclamen mayor flexibilidad laboral? La respuesta no parece sencilla a priori, ¿verdad? Nos encontramos ante un bucle similar al que surgiría si nos preguntamos ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?

A medida que los Baby Boomers se aproximan a la jubilación y que la Generación X empieza a tener cada vez más canas, es el turno de que millones de veinteañeros redefinan las expectativas relativas al equilibrio entre la vida personal y laboral. Sin embargo, la demanda de más feedback en formación y orientación, de horarios laborales más flexibles y de mayor cooperación grupal no es necesariamente exclusiva de los nacidos entre los años 1980 y el 2000.

La flexibilidad laboral que reclaman las nuevas generaciones, no es más que algo necesario para todo ser humano

Resulta que muchos de estos “rasgos millenials” no son más que rasgos humanos, que abarcan múltiples generaciones de la moderna fuerza de trabajo, según afirma Dan Schawbel, CEO de Millenial Branding y autor del libro Promote Yourself: The New Rules For Career Success.

Flexibilidad laboral - Nómada digital
El clásico horario de oficina no es para todos. Cada cual debería poder trabajar en el horario y espacio físicos que le convengan, siempre y cuando saque adelante el trabajo

“El horario de 9:00 a 18:00h no es para todos”, explica Schawbel. “Cada quien debería poder trabajar en sus propios términos, siempre y cuando le ofrezca valor a su compañía. Debería poder trabajar dónde y cuándo quiera, mientras complete su trabajo y cumpla con las expectativas. Todo se trata de encontrar el modo en que cada uno se desempeñe mejor”. Entonces, si no son solamente los millenials quienes desean mayor flexibilidad, ¿qué otros factores fomentan estos cambios en la gestión del talento humano?

La flexibilidad laboral requiere de redefinir la productividad

La fuerza de trabajo actual incluye legiones de madres trabajadoras, empleados internacionales de cualquier origen étnico y personas que quizás nunca han pisado la oficina. No existe un modelo único que incluya a todos los tipos de empleados: las mujeres no son solo secretarias, maestras y enfermeras. La flexibilidad laboral conlleva que el día laboral ya no está enmarcado al horario de 9:00 a 18:00 horas.

Cuando el trabajo termina en un huso horario, comienza en otro. Por estas razones, y muchas otras, la elección y la flexibilidad se han transformado en primordiales. Hoy, se otorga menos énfasis al espacio de la oficina y a las herramientas de trabajo provistas por la empresa, enfocándose por el contrario en las herramientas y el feedback que trabajadores del siglo XXI necesitan. Añade Schawbel: “A pesar de que seguramente sean los millenials quienes impulsan este cambio, todos se benefician de él”.

Redefiniendo el espacio de trabajo

Ahora que los empleados cuentan con herramientas que les permiten colaborar tan fácil e instantáneamente con colegas de otro continente como con compañeros del cubículo de enfrente, el espacio físico en que se desarrolla la productividad importa cada vez menos.

Un elocuente ejemplo es Aetna, la monumental aseguradora norteamericana en la que casi la mitad de sus 35.000 empleados trabajan desde casa. En los términos de David Wessel, según expresó en una reciente nota en el Wall Street Journal, “al hablar de flexibilidad laboral no estamos hablando de chequear el mail después de la cena o de trabajar desde casa los viernes. Estamos hablando de quedarse en casa todos los días: sin escritorio, sin cubículo, sin ordenador en la oficina”.

La flexibilidad laboral implica libertad para que el profesional trabaje dónde y cómo considere
Hablamos de que el trabajo flexible consista en hacer lo que el profesional vea más óptimo, como quedarse en casa sin escritorio, sin cubículo y sin ordenador en la oficina

A diferencia de la generación precedente, los millenials quizás sean más francos al expresar su deseo de llevar un estilo de vida más equilibrado. Pero si bien esta demanda resulta amplificada por su uso de las redes sociales y la tecnología, no son los únicos en compartirlo. “No podía imaginarme yendo todos los días a la oficina”, afirma Schwabel, quien, como un millenial, conserva un cierto sesgo generacional. “Es la razón número uno por la cual no acepté volver a trabajar para una compañía”.

La guerra por el talento no discrimina

La transparencia de la era digital ha invertido totalmente la dinámica de poder en el proceso de reclutamiento.  Ya no son solo los candidatos los que deben demostrar su valía si no que las empresas pugnan por probar su valor y sus perspectivas de éxito tanto como a la inversa y ello aplica no solo a los Baby Boomers sino también a recién graduados. “Vivimos en una economía global con una fuente global de talentos”, declara Schawbel. “Los empleadores simplemente quieren contratar a los mejores talentos de cualquier parte del mundo”

Ahora que las cosas han cambiado, y que los empleados comienzan a preguntar a las compañías “¿qué puedes ofrecerme?”, en vez de a la inversa, la gestión del recurso humano ha moldeado la forma de hacer negocios. “Debemos ser más tolerantes y acoger al verdadero talento”, explica Schwabel. “De lo contrario, se irá con la competencia”.

El verdadero valor de las empresas está en las personas. Ha llegado el momento de escuchar de verdad al empleado, ofrecerle lo que necesita para que crezca en su carrera profesional, esté al día con las nuevas tecnologías y permita crecer a la empresa. Ahora podemos saber lo que las personas y las organizaciones necesitan, nos hemos visto forzados al cambio por las circunstancias, pero está en nuestra mano aplicar lo aprendido e ir un paso más allá para estar a la cabeza del cambio.