liderazgo

Hace unos días organizamos un webinar con la participación de Victor Küppers y en su charla Victor comentaba que “es importante fomentar la promoción de líderes capaces de influir, inspirar y contagiar su entusiasmo. Para ser buen líder hay que ser humano y estar predispuesto a ayudar”. Esa actitud positiva que deben fomentar los departamentos de RR.HH. va muy en la línea con el tema tratado por Heidi Spirgi, encargada de estrategia y marketing de Cornerstone,y Laurie Ruettimann, líder intelectual de RR. HH. Te damos los detalles.

«Yo, al igual que la inmensa mayoría de las personas de este planeta, hemos descubierto que el pasado 2020 ha sido un año extremadamente agotador», –comentaba Heidi Spirgi en uno de los podcast de RR. HH. de Punk Rock realizado junto con junto con Laurie Ruettimann.

Spirgi y Ruettimann trataron de dar su punto de vista sobre la forma en que los intensos cambios experimentados siguen presionando a los RR. HH. y a los líderes de personas y les hacen replantearse todo. 

Ambas compartieron varios consejos, que incluyen:

Los líderes necesitan ser auténticos y vulnerables

Spirgi destacaba que, aunque el estrés y la incertidumbre inherentes a la pandemia mundial es universal, también se considera extremadamente individualizado. Cada persona que ha vivido el impacto de la COVID-19 ha sufrido una experiencia única con el virus y, por eso, la vida de todos ha cambiado de alguna manera. 

Eso incluye los cambios en la vida laboral. Según Spirgi, los líderes deben encontrarse entre los primeros en reconocer que las líneas entre la vida personal y profesional de los empleados se están difuminando, que las cosas son complicadas para todos y que todo ha cambiado en los últimos meses. Los cambios constantes de 2020 han acelerado la necesidad del liderazgo adaptable, lo que requiere que los líderes cultiven la autoconsciencia, expresen vulnerabilidad y empatía, y que escuchen y respondan a las necesidades de su plantilla.

«Los líderes deben decir a toda la empresa y a sus equipos que ellos también sufren y luchan», decía Spirgi. «Se considera importante que compartan que su mundo se encuentra increíblemente enmarañado, igual que el de sus empleados.»

Ruettimann estuvo de acuerdo y añadió que los líderes se encuentran entre las personas que siguen acostumbrándose al teletrabajo y a conectarse con subordinados directos, clientes y otros compañeros de maneras nuevas y posiblemente agotadoras. 

No dejes que la fatiga por Zoom gobierne tu vida laboral

Spirgi compartía con Ruettimann que, aunque ya había trabajado en remoto en los últimos 15 años, este 2020 había demostrado una y otra vez que Zoom resulta verdaderamente agotador. La presión constante de ir saltando de chat de vídeo en chat de vídeo puede impactar en el rendimiento y la productividad del empleado.

Spirgi, con el fin de combatir la fatiga y la apatía del empleado, recomienda a los equipos de liderazgo que incentiven alternativas que incluyan paseos cuando no se esté en una videollamada, apagar las cámaras cuando no se esté presentando y, en términos generales, que no se sientan incómodos al rechazar una invitación de reunión de un compañero, salvo que resulte crucial para el resultado de un proyecto o tarea. Se considera importante fijar tiempo en el calendario para la vida ajena al trabajo. Y eso también aplica a los líderes

«Antes de la COVID y el teletrabajo previo hicimos que fuera obligatorio “encender la cámara” porque las reuniones en Zoom eran menos y se producían más espaciadas en el tiempo», decía Spirgi. «Poder ver a la gente con la que se trabaja supone una forma de rendir en remoto, pero el índice de conexión en el que nos movemos por Zoom en estos días requiere unas normas nuevas.» 

Haz que la vida laboral diaria sea más humana 

A lo largo del 2020, millones de personas también se han enfrentado al reto de equilibrar la vida laboral y personal, ya consistiese en teclear con una mano y sujetar a un bebé en la otra, en asistir a dos reuniones de Zoom al mismo tiempo sin que reventase la Wifi o en encontrar una forma distinta de parar el día, ya fuera mediante paseos o meditación.

Spirgi y Ruettimann se han dado cuenta de que, en el proceso, los empleados han añadido cotrabajadores (intencionadamente o no) en su vida personal. Como resultado, la gente ha normalizado la incorporación de elementos muy humanos en el día a día laboral, desde hacer ejercicio a cocinar, pasando por pasear al perro o ponerle un pañal al niño. 

La integración de la humanidad en el liderazgo empresarial supone un desarrollo positivo que se ha forjado en un año turbulento. Pero, según Spirgi, aún queda mucho trabajo por hacer en RR. HH. y con los líderes empresariales con el fin de aplicar concienzudamente los mejores agentes de la ingeniería del teletrabajo y hacerlos regresar a las oficinas, cuando vuelvan (o si) vuelven a abrir.

Aunque no existe un enfoque único que encaje con la gestión del liderazgo y el talento del 2021, Spirgi lo expuso claramente: «la gente solo necesita confiar y conectarse, y comprenderse entre sí, y ver nuestra parte humana, no solo la laboral».

Si quieres saber más sobre la conversación entre Heidi y Laurie sobre la forma en que los líderes pueden contribuir a la humanización de la experiencia laboral, échale un vistazo al podcast completo de la conversación de RR. HH. de PunkRock