El trabajo y la nueva normalidad

Todos, en un momento o en otro, nos hemos despertado en mitad de la noche desorientados, sin saber dónde estábamos. Nos ha costado unos segundos ubicarnos, pero enseguida entendíamos que no estábamos en nuestra habitación sino en la cama de un hotel por un viaje de negocios. Respirábamos con alivio y los latidos del corazón recuperaban su ritmo normal. Aunque extrañábamos nuestra habitación, nos sentíamos bien. Algo muy similar nos ha sucedido en el caso de la nueva normalidad.

Heidi Spirgi, encargada de estrategia y crecimiento en Cornerstone, lo resumió perfectamente en un pequeño webinar sobre la adaptabilidad: «Muchas empresas se han apegado a la idea de una nueva normalidad única y homogénea. ¡Error!»

Teletrabajo durante la nueva normalidad
El teletrabajo antes no se consideraba “normal”, y ahora forma parte del día a día de muchos trabajadores.

La normalidad evoluciona. La nueva normalidad no es estática. Incluso cada persona percibe la normalidad de una forma distinta. Antes de marzo de 2020, el teletrabajo a tiempo completo no era normal. Apenas el 17 % de los trabajadores teletrabajaban. Hoy, eso es lo normal para el 44 % de trabajadores.

Debemos medir esta oportunidad para aprender nuevos patrones de comportamiento y desaprender las normas diarias que ya no funcionan (o que nunca llegaron a funcionar). Mientras cerramos el libro de las conjeturas del pasado y acostumbramos nuestra mente a la «normalidad» en evolución continua, vamos a enumerar algunos errores a evitar según Spirgi y los otros expertos que participaron en un webinar sobre adaptabilidad y que queremos mencionar en nuestro post por la trascendencia que las cosas que allí se comentaron.

No pongas como meta la nueva normalidad

La nueva normalidad, al igual que el ratoncito Pérez, Papá Noel o los Reyes Magos, no existe. Spirgi compartía en la mesa redonda del webinar mencionado anteriormente: «Tengo problemas con el término normal, con el concepto volver a la normalidad, o incluso con la idea de que vamos a encontrar la forma de crear una nueva normalidad. Todo esto me parece un error. El mundo está cambiando demasiado rápido. El mundo laboral y el lugar de trabajo van a ser cualquier cosa menos estáticos

Formación durante la "nueva normalidad"
La “nueva normalidad” va a obligar a los trabajadores a continuar formándose constantemente

Pensar en la normalidad como una experiencia común que compartimos todos parece pura fantasía. La realidad del futuro al que nos enfrentamos es múltiple, y cada persona vivirá realidades y futuros diferentes. Y, por mucho que intentemos encasillar la normalidad, no habrá dos futuros iguales

No mires más allá de todas las visiones propuestas para el futuro del teletrabajo, desde trabajar todo el tiempo en casa, hasta trabajar 2 ó 3 días a la semana en casa o hasta volver a tiempo completo a una oficina centralizada. La mejor apuesta: estar preparado para surfear las múltiples olas de la nueva normalidad.

No corrijas demasiado la microgestión

Según Mary Faulkner, las empresas van a corregir de más. «Se han despreocupado durante cerca de un año», comentaba. «Muchas empresas han ofrecido flexibilidad a los empleados para que pudieran hacer malabares con el trabajo, el colegio, los niños, su cuidado y con todo aquello que la vida nos mandase.» Pero a Faulkner le preocupa que, en cuanto se estabilicen las cosas, la tendencia se decante por que la dirección regule los comportamientos mediante normas con el fin de gestionar la forma y el momento en el que se lleva a cabo el trabajo. «Espero que no lo hagan. Espero que las empresas no se conformen con poner otro marco sobre la manera en que se lleva a cabo el trabajo», comenta.

Flexibilidad laboral durante la "nueva normalidad"
Proporcionar libertad y flexibilidad a los trabajadores es una buena forma de retener talento

Ha llegado la hora de reinventar la forma y el lugar en el que trabajar y la forma de retener, perfeccionar y reciclar a los empleados. El año de pandemia más duro expuso la fragilidad del estilo de gestión burocrático en un mundo de cambios incesantes. El camino de vuelta al crecimiento y las oportunidades no se pavimenta con normas, leyes y pequeñas gestiones. La supervisión debe centrarse menos en contar lo que hace el personal y potenciar el reciclaje de los empleados, ayudándolos con las herramientas necesarias para que tomen decisiones inteligentes.

¿Podríamos llegar a volver a vivir algo similar a lo ocurrido en 2020?

Ross Thornley, cofundador de AQai, llama la atención sobre el mayor error que pueden cometer los líderes. AQai desarrolla una infraestructura con la que contribuir a que se dispare la preparación individual ante el cambio. «Los sucesos de 2020 no fueron un simple incidente puntual. Nuestro mundo no va a bajar de velocidad, ni tampoco se reducirá el ritmo del cambio. 2020 apenas ha supuesto el inicio.»

El cambio impuesto al mundo en 2020 ha obligado a que muchas empresas y personas se reinventen sobre la marcha. El 2020 nos ha enseñado que podemos adaptarnos. Pero la adaptación no consiste en un suceso singular. Debemos crecer reinventándonos continuamente. Las empresas y los líderes de la comunidad deberán imaginar con rapidez la forma de preparar a millones de trabajadores para que se adapten a los distintos desafíos que puedan surgir en el futuro.

Un buen líder debe saber cómo hacer que sus trabajadores se adapten a los cambios que el futuro nos depara a nivel profesional

Seguir en nuestro mundo significa que cada uno de nosotros deberá replantearse su puesto, sus relaciones, su trabajo y su entorno. Considera esta alteración como una oportunidad para volver a empezar. Puede ser un momento para volver a calibrar nuestra forma de vivir, trabajar e interpretar. Visualiza la forma en que el cambio puede actuar sobre ti, en vez de en contra tuya. Empieza a pensar en el futuro de distintas maneras. Céntrate en las posibilidades, en vez de en la incertidumbre. No podemos controlar el futuro, pero podemos aprender a vivirlo mejor. Estructura el futuro como un viaje, no como un destino. Y, sobre todo, aprende a disfrutar del viaje.

Las habilidades de las personas mandan en la “nueva normalidad”

Nuestra plantilla y mundo cambiantes precisarán de una perspectiva evolucionada de las habilidades y, de igual manera, de una comprensión evolucionada de la forma en que los distintos tipos de habilidades se relacionan entre sí. Es el momento de que dejemos a un lado el paradigma anticuado, inexacto y rígido de las habilidades técnicas e interpersonales que, de forma inherente, las divide en dos.

Aunque nos haya servido en las décadas pasadas, a medida que las habilidades técnicas escalaban en prominencia en el lugar de trabajo, ya hemos podido ver el resultado de priorizar unas frente a las otras. Pero, ¿puedes intercambiar ideas, dirigir a un equipo hacia los resultados, inspirar confianza? Una habilidad técnica, como la codificación, se amplifica y brilla más si va acompañada de otra habilidad interpersonal como la persuasión. Juntas, crean magia.

Las habilidades técnicas combinadas con habilidades interpersonales son fundamentales para destacar

Las habilidades técnicas e interpersonales son necesarias para alcanzar la excelencia en el trabajo. Con todo, contar con habilidades como la persuasión, la negociación, el liderazgo, la inteligencia emocional o la empatía pueden realmente marcar la diferencia.

¿Cuáles son algunas de las habilidades más importantes de ahora en adelante?

De hecho, según un estudio de Indeed employer dirigido por Decipher y FocusVision, los cinco atributos principales de quienes mejor rinden consisten en:

  • Resolución de problemas.
  • Habilidades comunicativas efectivas.
  • Autodirección.
  • Empuje y adaptabilidad.
  • Flexibilidad.

Todas estas habilidades suelen categorizarse como interpersonales. ¿Sorprendido?

Trabajar y comunicarse bien con los demás supone el cambio continuo, ese con el que luchamos en todo el mundo. Saber que los empleados buscan mejorar durante toda su carrera profesional también es una habilidad. Ten en cuenta lo siguiente: ¿Por qué una habilidad básica como la comunicación se engloba dentro de un subconjunto de habilidades que se consideran interpersonales?

Es fundamental saber comunicarse con el equipo, este tipo de habilidades son necesarias para poder desarrollar un trabajo conjunto

Se puede decir que todas las habilidades enumeradas arriba se consideran esenciales en cualquier lugar de trabajo. ¿Por qué la sociedad y el mercado laboral enfatizan tanto en las habilidades técnicas cuando se pueden obtener, enseñar y evaluar con más facilidad? Las habilidades interpersonales son las que se aprenden con delicadeza y sutileza y se puede decir que estas habilidades no se llegan a dominar nunca. A medida que vemos un lugar de trabajo plagado de procesos automatizados, no deberíamos abandonar o despreciar las habilidades que amplifican nuestra humanidad.

Humanización

En la última década se ha insistido en el uso de «técnico» e «interpersonal» con el fin de codificar y diferenciar las habilidades importantes en el lugar de trabajo. En el espíritu de los años venideros y con la esperanza de todo lo que nos van a traer, vamos a inyectarle un poco de humanidad a la jerarquía de habilidades y denominarlas por lo que son: las habilidades de las personas. A fin de cuentas, el «nosotros» colectivo (nosotros, personas; nosotros, humanos) representa el aspecto más retador y precioso del trabajo.

La medición de todas estas habilidades se puede gestionar gracias a un software de RRHH. Por ello desde Audalia HRLab, te ayudamos a integrar la plataforma de Cornestone en tu empresa. Si quieres más información, ¡contáctanos!