onboarding

Siempre que empezamos un proceso de selección debemos tener en cuenta que llegará a su fin en algún momento, pero verdaderamente no es el fin, si no el comienzo de otra cosa. El proceso de onboarding es el nacimiento de un nuevo empleado para la empresa, y como tal debemos incluirlo dentro del employee journey y cuidarlo.
A continuación, te vamos a mostrar algunos aspectos del onboarding que debes tener presentes y que a lo mejor habías pasado por alto.

Mejorando la experiencia del candidato/empleado

La clave para mejorar la experiencia del nuevo empleado es ponerse en su piel. Debemos tratar de entender qué sentirá en el momento de su incorporación, es decir, qué puede necesitar, cuáles serán sus dudas o a quién debe dirigirse en caso de tener algún problema.

Tradicionalmente, el onboarding se percibía como un proceso impulsado por la empresa en un momento muy próximo a la fecha de incorporación y consistía en  una presentación de la compañía y sus normas. Sin duda, si actualmente hacemos esto, perdemos una gran oportunidad para generar engagement pudiéndole ofrecer al nuevo empleado programas formativos interesantes para un futuro próximo o una presentación de sus nuevos compañeros de trabajo.
Según la encuesta “Software Talent Experience” de 2019 publicada por Saba y realizada entre sus clientes, el 94% de las empresas consultadas consideran que la calidad de este proceso es importante o muy importante.

¿Cuándo y cómo empezamos con el onboarding?

El onboarding, en teoría, debería empezar durante el proceso de selección. Pero si valoramos que debe de estar fuera del reclutamiento, debemos empezarlo en el momento en el que el candidato acepta la oferta. Su impacto temprano generará un engagement e interés inigualables.

También tienes que tener en cuenta que la experiencia debe ser lo más personalizada y atractiva posible. De este modo conseguirás que el nuevo empleado esté listo y predispuesto para trabajar contigo.

Además, si la experiencia del candidato coincide con la experiencia del empleado (como debería ser), impulsarás su desempeño incluso antes de empezar a trabajar y hasta que abandone tu empresa. Hay que tener presente que todas las estrategias de RR.HH. deben ser consistentes entre sí.

¿Cómo puedo mejorar mi proceso de onboarding?

Nosotros siempre recomendamos el uso de la tecnología para que nadie se quede atrás a la hora de desarrollar el onboarding de un nuevo empleado. Es evidente que la mejor forma para personalizar la incorporación del nuevo integrante es que se encargue otro empleado, pero entendemos que existen procesos que pueden automatizarse, permitiendo que las personas se puedan centrar en aspectos más complejos y relevantes.

El onboarding digital puede ser soportado por plataformas de gestión del talento o por sistemas de gestión de la selección. En caso de Saba, TalentLink tiene la capacidad de integrarse con otros sistemas para completar la burocracia, enviando peticiones de información al nuevo empleado para después integrarlo en otros sistemas (alta del empleado en el ERP de gestión empresarial, alta en el sistema de nóminas, envío de la información al departamento de IT, etc…) así como enviarle de forma personalizada, información que puede ser de su interés.